EL CAFÉ DE LOS VIERNES Y EL ABUSO DE PODER

Café 24.11.17

Hola a todos!! Soy la Infanta Elena, que aún no me había estrenado tomando un café contigo así que hoy me gustaría hablarte sobre un tema del que me tiene un poco dándole vueltas y es el abuso de poder. Cuando oímos hablar de esto, nos imaginamos grandes esferas con puestos importantes en sus empresa y cosas así o políticos del tres al cuarto de los que todos tenemos en mente.

Y de lo que no nos damos cuenta es de  el poder que todos tenemos sobre las personas que están a nuestro alrededor

Cada vez veo más (o me doy cuenta más, al menos) de cómo tanta gente utiliza sus posiciones fundamentalmente por ellos mismos o los suyos y, siento tanta decepción y tanta rabia que es que te lo quiero contar hoy aquí para ver si a ti también te pasa o si no le das tanta importancia como yo.

A mi me parece que se utiliza el abuso de poder sobre todo en profesiones que se trata con gente, también en padres sobre hijos, en hijos sobre padres mayores… igual me estoy equivocando y no es exactamente ese término o parece exagerado etiquetarlo así, y quedaría mucho mejor  decir que “prevalecen los propios intereses  de la persona que lo ejerce sobre el resto”, pero yo creo que al final a lo mismo se refiere.

Con los niños, por ejemplo, y ahora que estamos en la semana del Día de los Derechos del Niño, pienso que no nos damos cuenta muchas veces de que no solo son importantes los derechos universales, que esto por supuestísimo que lo son, si no también los del día a día, como puede ser su capacidad de elección.

Cosas tan “tontas” que para ellos  pueden ser de máxima importancia, porque es lo que están viviendo, como elegir a los invitados a sus cumpleaños (mi gran trauma desde que soy madre). En muchos de ellos son los padres los que eligen, convirtiéndose el asunto en una reunión de padres más que un cumpleaños básico de toda la vida en los que invitabas a los 4 amigos con los que realmente te apetece pasar tu día, merendar y jugar a lo loco. Al final acaba pareciéndose a una extensión del recreo con 25 niños con los que, por cierto, ya llevan todo el día rodeados y con los que es más que probable que no estén ni un solo minuto de la tarde con cada uno de ellos, porque no tengan ganas y sobre todo porque no tengan tiempo (y muchas veces, porque no son sus invitados). Al final, se convierte en un (otro) compromiso social que les estamos enseñando desde pequeños y yo, sinceramente, es que lo de los compromisos sociales, no lo veo… Si quieres un post auténtico sobre cumpleaños que es verdad verdadera puedes leer este tan genial de Las Claves de Sol al que no le quito ni una coma.

Otra pequeña muestra de lo que te cuento está en nuestro cole, en la biblioteca y con su bibliotecario, El Hermano Eusebio (nuestra infantita pequeña no acaba de pillar el nombre y piensa que se llama Hermano El Sabio). El caso es que es este hombre es el claro ejemplo de cómo se puede ejercer el power sobre los niños (en plan mal, claro). Si un pequeño decide que quiere pintar con las Manley (en horario extraescolar) , por ejemplo y el decide que ese niño es demasiado sucio y se va a poner como un Cristo utilizándolos (él no afina tanto) pues no se las deja o si otro se quiere llevar un libro a casa es él el que decide si puede o no en función de si le parece que va a romperlo (o no). Los niños lo tienen totalmente asumido (casi lo más triste de todo) y casi ni protestan (no sabemos cómo no se les quitan las ganas de ir).. De este personaje ya os contaremos porque de para un café entero aparte, como dice Mani…

Luego también, estamos el personal de servicios (mi “trabajo real”). Hace ya bastantes años yo daba clases a grupos de señoras mayores, entre las cuales se encontraba una de mis abuelas que se apuntaba a todas y era como mi “topo”. Era la que me contaba lo que las señoras decían de mi, aunque al final nunca se aguantaba y acababa contándoles a todas nuestro parentesco, orgullo de abuela, claro.

Pues el caso es que en relación a tema, a mi nunca se me pasó por la cabeza ponerle en un grupo determinado o donde estuviesen sus amigas o cosas así y que le beneficiara específicamente a ella sin pensar en las necesidades del resto. Allí se seguían unos criterios, los que fueran, pero iguales para todos.

Pero yo veo que la gente no hace esto (o no lo parece) y no siguen los mismos criterios para todas las personas, y veo que por tanto, prevalecen las preferencias personales y los demás, que se acoplen a lo que toque. El asunto no es solo que favorezcan a “los suyos”, que aunque mal lo puedo ver hasta medio entender lo preocupante para mi es que no tienen en cuenta a “los otros” (o sea, el resto que no son los suyos). Dicho de otra manera, no se trata a todos por igual rigiéndose por un criterio personal y no profesional. Pues me parece injusto.

Al final, esto es solo una (larga, que es que no se parar) reflexión de lo que nos quejamos en el día a día de los que pueden y sobre cada uno de nosotros y puedo que nosotros hagamos lo mismo en nuestro nivel, en la medida que podamos hacerlo, pensando en que lo nuestro no es para tanto, porque no nos damos cuenta de esa influencia que tenemos por lo que es importante que nos fijemos en esos detalles y que el mayor éxito y triunfo que podamos tener en nuestras vidas es intentar ser cada vez un poquito mejores, mejor persona con los nuestros, pero también con el resto, y entonces lo demás vendrá solo…

Así que, desde hoy, me propongo fijarme mucho más en que las decisiones que tome y ver, en que medida, pueden afectar a los demás aunque yo crea que no ¿Y tú? ¿Aceptas el reto?

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