EL CAFÉ DE LOS VIERNES Y LA SOLEDAD

Pues ya hemos vuelto a “El café de los viernes” después de este parón veraniego-otoñal.

Hoy soy la Infanta Cristina la que te cuenta que una de las cosas que me ha dado por hacer en este “descanso” es abrir una nueva cuenta en Instagram. Se llama “Yo ya cumplí 40” (hace rato, en concreto 4 años … que todo hay que decirlo). Y es que venía yo dando vueltas de que Instagram, que es la red social que más me gusta (por no decir la única) últimamente no me representa porque todo son veinteañeras con unos feeds preciosos pero que no tienen que ver conmigo que, como mucho, apaño un poco las fotos de portada del café.

Total (que me voy por los cerros de Úbeda como casi siempre)  en esta publicación comentaba el placer que me suponía encontrarme sola tomando un café. Que no es como cuando tenía 20 años y tenías que esperar sola sin saber lo que iba a tardar la/s persona/s con las que habías quedado y …  sin móvil!! (Ahora parece imposible … a que si??). Vamos, que hay veces que me sobra hasta el camarero. Yo estoy tan a a gusto con mi café, con mis cosas… que no me hace falta nadie.

Y es que creo que la soledad está infravalorada. Parece que si estás a solas no te puedes encontrar bien. Tienes que estar siempre rodada de amigos o de gente y  ahora con las Redes Sociales ni te cuento.

El otro día leía un artículo sobre la continua necesidad de tener que estar haciendo cosas y tener planes continuamente y en cómo se nos va la olla: Hay que quedar con un grupo para ir de casa rural. Y hay hacer una jornada de montaña con una ruta espectacular. Y hay que empezar con las cenas de navidad. Y hay que buscar esa actividad superespecial en un pueblo perdido que aún nadie ha puesto en su muro de Facebook.

No podemos estar sin hacer nada solos porque al final, parece una pérdida de tiempo. Y al final, estamos perdiendo toda la capacidad de asombro. No solo nuestra, lo que es peor, de nuestros hijos. Obligándolos a que tengan una vida social que aún no les toca. Cuantas veces hemos oído de gente que lleva a los niños a las guarderias “a socializarse”. Claro, con 1 año es imprescindible que ya tenga una pandilla para hacer planes. Por favor.

Al final, muchas veces les pasa que no son capaces de estar solos. Porque les hemos acostumbrado a hacer un millón de cosas con los demás. Y yo creo que tienen que aprender a encontrarse a gusto con su soledad.

Hay veces que yo misma caigo en la trampa. Cuando empezó el curso, uno de mis niños, el pequeño, me dijo que había estado solo durante el recreo. Yo, con una preocupación de madre le pregunté que porqué y el levantó los hombros y se fue. Cuando le conté mi desvelo al mayor pidiéndole que estuviera pendiente de su hermano ahora que compartían patio me dijo “Mamá no pasa nada por estar solo. Yo mismo hay veces que me quedo solo en una columna pensando en mis cosas”. Y yo pensé, pues si claro, no pasa nada… que va a pasar…

Así que, dentro de mis planes para este nuevo curso está disfrutar cada vez más de mis ratillos sola. Haciendo lo que me apetece y sin tocar el móvil (esto ya es más dificilillo, eh??). O simplemente, NO HACIENDO NADA.

¿Te apuntas a este nuevo plan?

 

 

2 Replies to “EL CAFÉ DE LOS VIERNES Y LA SOLEDAD”

  1. Yo tengo unos cuantos años más que tú, 53!!, y tres hijos. Cada vez valoro más los pocos ratos que tengo de soledad; me encanta quedarme sola en casa y no hacer NADA. Y mi marido y yo tenemos por norma, desde hace muchiiiiisomos años, no quedar nunca los viernes por la noche, estar solos en casa con una botella de vino y charlar hasta las tantas.
    Así que te entiendo perfectamente , totalmente de acuerdo contigo. Un beso,

    Cristina Mingot

    1. Que plan más bueno!! Hay que disfrutar de todo, de los ratos de soledad y los de compañía.
      Un beso gordo y gracias por venir

Deja un comentario