EL CAFÉ DE LOS VIERNES Y… SI, HAGO COSAS DIFERENTES.. Y?

Soy Cristina en el café de los viernes de hoy.

Llevamos días sin pasar por aquí, pero es que hay semanas que no. Y ya te dije en el café de hace un par de semanas que cuando no hay tiempo pues no pasa más que el que no se publica y punto.

Sin embargo, en esta ocasión, tenía muchas ganas de pasar para contarte un montón de cosas que he ido recopilando. A veces, como ahora, me vienen los temas sin yo quererlo. O eso, o que a todo lo que leo le doy el signficado que yo quiero. O que estoy muy reflexiva. O no se.

Todo me vino a que estuve con alguien el otro día que me dijo que hacia una determinada cosa para que su hijo no se sintiera desplazado. Era una cosa que yo creía que no tenía la más absoluta importancia con lo que a mi me dejó de lo más extrañada. Bueno, a estas alturas creo que ya te habrás dado cuenta que a mi me extrañan un montón de cosas que le parecen de lo más normal al resto y al revés.

Total, que no se si ella pensaba que el niño era realmente desplazado o en realidad ella sentía que de no hacer lo de todos le iban a desplazar y era una gran tragedia. Y que si por no hacer algo que hace todo el mundo te sientes desplazado como se sentirán las madres de los niños con capacidades diferentes a los que desplazan “de verdad”. Y que si no estamos traspasando todo lo que vivimos en el mundo de los mayores a los niños, y que en realidad a ellos les importa una mierda todas estas gilipolleces. Y que que chungo todo.

Yo es que pienso que las cosas se hacen para uno mismo y no para los demás. No es que vaya de hippie, pero te aseguro que he hecho un montón de cosas importándome un pimiento lo que piensen los demás. Y eso, en un sitio tan pequeño como donde vivo, no es nada fácil. A ver, que no voy yo de transgresora rompiendo sujetadores. Que no es eso. Es, básicamente, que hago lo que me da la gana sin dar explicaciones. Que no se si es o no lo que debería hacer todo el mundo. Yo hablo de lo que YO hago

Hace tiempo vi este documental. Es un relato emocionante sobre el intento de rescate en el Annapurna de el gran alpinista Iñaki Ochoa de Olza. Son 20 minutos de una tensión tremenda y que el desenlace fuera su fallecimiento te pone la carne de gallina. El respeto y el homenaje de todos los que hablan en este reportaje es brutal. Pero lo que más me emocionó fue lo que dijo su madre “Queremos que nuestros hijos sean felices. No que sean abogados”. (Aunque habrá quien sí lo quiera y no pasa absolutamente nada).

Probablemente, ella se hubiera sentido más tranquila si él hubiera trabajado en el Banco Santander (por ejemplo), pero .. el?? Creo que expresó a la perfección lo que yo siento. Que has que hacer lo que te de la gana, pero que seas feliz y no le hagas daño a nadie. Punto.

El otro día leía este soberbio post de mi queridísima Sol, donde alababa a los Macron. Estoy de acuerdo con ella. A mi me encantan también. Pero sobre todo porque,…  anda que no se habrán echado cosas en la espalda los dos!!! … Claro, ahora molan mucho porque Él es el presidente de la República, pero supongo que habrán tenido que escuchar de todo sobre ellos. Imagino, visto su trayectoria, por donde se habrán pasado todos esos comentarios. Hacen bien. Para eso son franceses.

Lo que más me alucina es que se alabe tanto la integridad y se hagan manifestaciones y minutos de silencio y luego, ante la mas mínima diferencia unos con otros, la gente se dedique a opinar y criticar porque otros hacen lo que “se sale” de las normas. Unas normas que nadie ha escrito, por cierto.

Y fíjate lo que te digo. A mi me va mas la gente que está fuera de los grupos. Gente que hace cosas especiales y únicas. Es a la gente que sigo. Con lo que mola ser diferente…

También ayer me encontré con esta otra conferencia. Juan Sisto es un fotógrafo que de repente un día, pensó en como sería pedalear desde la punta más austral del planeta, Ushaia, hasta Alaska, justo la otro punta. Y no solo lo pensó. Lo hizo. Y tardó más de dos años en acabar. Un tio con una bici y las cosas personales que le cupieron. Y ya. Y no he visto a una persona más feliz que a él en todos los vídeos y fotos que fue colgando.

Y esta es a la gente a la que admiro. Gente que hace lo que quiere. Lo siento, pero al director de mi banco no le admiro (pobre, pero es así) admiro a quien se atreve a vivir, y a pasarse lo que piensen los demás de él por el auténtico arco del triunfo.

Y vivir conforme a lo que piensas. Como dice Haruki Muramaki en su libro De qué hablo cuando hablo de correr”: “El mundo es como es porque en él hay gente de todo tipo. Los demás tienen unos valores y llevan una vida conforme a esos valores. Yo tengo los míos y vivo conforme a ellos” . Y lo importante es que se respeten ambos y enseñar a nuestros hijos a hacerlo

Dentro de mis posibilidades, yo hago las cosas que me gustan pero solo para rendirme cuentas a mi misma. Y eso hace que viva mucho más tranquila. Ahora mismo estoy con el libro de Nuria Pérez, “Te mereces esto y Más” .No es un libro al uso. Se trata de intentar llevar a cabo tu propio proyecto personal durante 9 meses, y me está encantando

Y como nos conoce que da gusto una de las primeras frases del libro es “los niños felices son hijos de madres felices”. Y en eso estamos.

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