EL CAFÉ DE LOS VIERNES

Hoy te cuento que soy la Infanta Cristina y ya que nos vamos conociendo un poco mejor te contaré que dede siempre me han chiflado los anuncios. Desde pequeña. Bueno, yo es que veía mucho la tele. Ahora mismo entre Gumball , Doraemon. y demás familia. (si tienes niños, ya tu sabes) es que ni la huelo, aunque si te digo la verdad, me interesa más bien poco..

Parece que el próximo proyecto de esta mi casa es Netflix. Yo, que he sido una fielisima seguidora de series (Friends y Doctor en Alaska en el más alto top ten) estoy encantada con la idea, pero de ahí a que pueda verlas seguidas… veremos.. ya te contaré.

Lo que ya no me mola tanto es que no haya anuncios. Es que desde siempre me han gustado muchísimo. Podía quedarme totalmente atontada viéndolos…

Y lo que yo te vengo a contar los anuncios que me ponen de los nervios. Porque no son verdad y punto pelota.

1. Compresas. Me da igual que me pongas a chicas ideales bailando, me da igual que me preguntes esa pijada de a que huelen las nubes, me da lo mismo que que sean todas superfelices.. Cuando tienes la regla y te pones una compresa no estás así de feliz ni así de bailonga.. NI DE COÑA. Y desde luego esos saltos y esas aberturas de piernas ya te digo yo que no

2. Pañales. Según veo a los niños anuncio creo que tengo a los niños más pasotas del planeta. Fueron duros de dormir. Hasta pasados los 2 años yo no vi la luz (figuradamente hablando porque de noche yo no quería luz ninguna, lo que quería era DORMIR) pero entre todos los motivos que tenían para despertarse en ningún caso fue tener el pañal sucio. Ya podían estar cagados (con perdón) hasta el cuello, que jamás recibí una queja en ese aspecto. Por eso, cuando veo a esos niños durmiendo tan plácidamente gracias al pañal.. NO ME LO CREO

3. Detergentes. En general todo lo que conlleva el mundo de la limpieza de la casa a la que no soy demasiado aficionada. Es todo una absoluta mentira podrida. Tampoco soy mucho de frotar. Soy de la religión de El Frotar se va a Acabar (madre mia, que mayor soy…), que sigo a pies juntillas. Tu ves el anuncio, metes tu camiseta preferida con una medalla (tipo seta) que bien podría ser de capitán general y cuando vas a tender la ropa (que cuando tienes que realizar esta odiosa tarea es cuando te das cuenta de que poner la lavadora no fue tan buena idea) y ahí la tienes. Esa manchita asquerosa en el sitio que más se ve, mirándote de forma desafiante. Y ahí se queda forever and ever.

4. Cereales, leche, zumos y todo aquello que tiene que ver con los desayunos felices de las personas. Yo es que no soy buena despertándome. De hecho, la mayoría de los días prefiero levantarme un poquito antes para poder desayunar tranquilamente y sola. Esos anuncios en los que ves a una familia “disfrutando” del momento desayuno como si no hubiera prisa (que todos sabemos que la hay, y mucha) es que me ponen de mala leche (nunca mejor dicho)…

Pues creo que este es mi top de anuncios odiosos… ¿me cuentas los tuyos?

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