EL CAFÉ DE LOS VIERNES Y LOS DESEOS DEL AÑO NUEVO

Café de los Viernes 19.01

Pues aquí estamos. A 19 de enero y ni un bye, bye 2017, ni un bienvenido 2018 (en instagram, si) ni un pasarnos por aquí. Pero el inicio de año se ha complicado un poquillo, pero vamos, nada que un poco de organización y un ibuprofeno no curen. Asi que, ya estamos, al pie del cañon.

Este año no me he hecho propósitos. No porque no los cumpla, y revisando el café de primeros de enero del año pasado puedo asegurar que lo he cumplido casi a tope. Pero es que este año  no me quiero hacer ninguno. Lo que vaya surgiendo, que vaya.. así viviendo a lo loco.

Lo que si quiero son deseos.  Cosas que me pasen pero que yo no tenga que poner mucho de mi parte, que ya está bien de ser la única que hace cosas. Este año se lo dejo al destino. A parte de que me toque la primitiva o que todos tengamos salud, que eso, ni está en mi mano ni en la de nadie y se da por hecho que lo quiero, he hecho una lista con deseos en los que espero que AL MENOS UNO se cumpla. Con lo que me gusta  mi una lista… Vamos a ello:

 

  • Lo primero que quiero es que mis hijos me dejen de montar un pollo sin motivo aparente (para mi). No se los vuestros, los míos pueden mutar de personalidad de 0 a 100 en cuestión de 30 segundos. No solo es que me resulte incómodo que la crisis se produzca en mitad del pasillo del Mercadona (que también) si no porque me despista y me vuelven loquer. No tengo ni la más remota idea de cuando va a suceder. Este mi primer deseo no se a quien pedírselo porque a ellos ya lo he intentado varias veces y no he obtenido resulado ninguno.

 

  • Este año, que tengo toda la teoría sobre el mindfulness y de la que he dado buena cuenta aquí, aquí y aquí, (veo que me estoy poniendo pelín cansina con el tema) quiero poder aplicarla, sobre todo en los momentos en los que más la necesito (por ejemplo, en el punto 1). Porque meditar sola y en silencio… eso es lo fácil (dentro de lo difícil que es lo fácil) pero no sacarme a mi misma de mis casillas y sobre todo, a las casillas de los demás… Eso, se me está poniendo cada vez más chungo pescao.

 

  • Y no apartándome del tema mindfulness, buscar los ratillos de paz y tranquilidad tan necesarios y que no sean ir a hacer la compra semanal sola, ir o volver al trabajo, o encerrame sola en el baño (con tranco). Esos no cuentan.

 

  • Tener hambre de manzana. Lo de la manzana es un ejemplo es que en invierno es casi lo más socorrido, pero pocas frutas me parecen más aburridas. Vamos, tener tantas ganas de comerla como me apetecería comer un donut. Que ya se que he dejado estas mierdas y todo eso, pero hijamia, me sigue apeteciendo (aunque no me lo coma)

 

  • Que me dejen de gustar las rebajas de todas las webs que veo. Que me dejen de gustar las webs de compras. Que cierren todas las webs de trapos. Y las de menaje de cocina. Y las de cosas cuquis para niños

 

  • Que no me agobie tanto lo pendiente por hacer: libros, series, pelis, tareas … Total, si no voy a tener vida para ponerlo todo al día y que disfrute más tachando lo cumplido.

 

Vale, muchas de estas cosas, pensaras, “guapina, pues un poco de tu parte tendrá que poner” y yo te respondo que entonces no serían deseos, serían propósitos y mi primer propósito de 2018 es no hacerme ninguno.. queda claro??

¿Y tú como vas?? ¿Propósitos o deseos?

 

 

2 Replies to “EL CAFÉ DE LOS VIERNES Y LOS DESEOS DEL AÑO NUEVO”

  1. Me encanta !!!!!😍Q gusto escribir asi tan prestoso!!

    1. Cosas de Infantas dice: Responder

      Que gusto tener lectoras así… Besissssss

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